EL EFECTO CSI EN EL DESARROLLO DE LA CRIMINALÍSTICA

Autor: María Hernández Moreno

Resumen

La expansión sin precedentes de la criminalística, viene determinada, en gran medida, por la popularidad que desde la última década se ha venido observando en relación a las series, novelas y demás recreaciones de trama policiaca y de investigación.

Sin embargo, y a pesar del enorme reconocimiento que se le otorga con ello a la figura de los criminalistas, el llamado “efecto CSI” genera en la sociedad unas expectativas falseadas e irreales al respecto de su labor, complicando el desarrollo de sus funciones y aumentando la presión, especialmente ante casos mediáticos.

Igualmente, conviene determinar hasta qué punto la toma de decisiones de jueces y miembros de los tribunales puede verse influenciada por este efecto y hasta qué punto es posible revertir o al menos, minimizar su impacto para evitar consecuencias negativas.

Palabras clave: Criminalística. Efecto CSI. Ciencias Forenses. Investigación criminal.

 

La Criminalística

La criminalística puede entenderse como un conjunto de técnicas y conocimientos científicos que se aplican a la investigación de un delito o un hecho de interés, con la intención de aportar información de valor sobre lo acontecido.

En palabras de Guzmán es “la disciplina científica dirigida al reconocimiento, la individualización y la evaluación de la evidencia física, mediante la aplicación de las ciencias naturales, en cuestiones legales”. (Guzmán 2011)

Para ello aprovecha los aportes de diferentes ciencias tales como la biología, la química o la física, aplicando sus conocimientos a la búsqueda de la verdad sobre unos hechos concretos en el ámbito forense. (Guzmán 2011)

Generalmente, tanto la criminalística de campo como la criminalística de laboratorio, a partir de sus diversas áreas científicas, auxiliarán a las autoridades judiciales con sus estudios e informes en el proceso de toma de decisiones.

Sin embargo, su papel no se limita únicamente al ámbito jurisdiccional penal, pues se ocupará igualmente de investigar hechos relacionados con posibles fraudes a aseguradoras en esferas como puedan ser los accidentes de tráfico o los incendios en viviendas y locales, de forma general.

Su labor, por tanto, se desarrollará en aquellas circunstancias en las que, para conocer la verdad sobre unos hechos, sea necesario recurrir a investigaciones, técnicas y análisis científicos específicos (López Bautista, 2018).

Ahora bien, es conveniente comprender que para llegar hasta el punto en el que pueda establecerse, por poner un ejemplo, que cierta muestra de saliva recogida en una escena criminal, pertenece a un individuo concreto, ha de llevarse a cabo todo un proceso, que además de minucioso y complejo, es largo.

Ninguna de las disciplinas forenses que conforman la criminalística actúa de manera inmediata; hay que preparar muestras, recoger elementos, analizarlos o someterlos a diversos exámenes, estudiar los resultados y plasmar todo el trabajo en unas conclusiones.

La expansión de las series policiacas, que desarrollan en capítulos de menos de una hora toda una investigación forense, confunde a sus espectadores, haciéndoles creer que las técnicas empleadas por los especialistas son rápidas o poco complejas y que por complicado que sea un caso podrá resolverse en apenas unos días.

Con ello, aumenta el riesgo de que, ante casos mediáticos que se prolongan en el tiempo, se genere una cierta sensación de descontento y engaño, alimentado por falsas creencias que provienen de ficción televisiva y que se conoce como “efecto CSI”. 

El Efecto CSI

Tiene su origen en las diferentes series con temática policial que surgieron, fundamentalmente, a raíz del éxito de la serie CSI, y que inducen a exagerar las verdaderas capacidades de las ciencias forenses, al mostrarse técnicas, herramientas y otras prácticas muy avanzadas que, en ocasiones, ni siquiera existen realmente (Areales Barrero, 2017) (Farré, Torrens, Baños, & Farré, 2017).

El problema se agrava cuando afecta directamente al proceso judicial y a la toma de decisiones de los jueces y tribunales. La percepción sobre la forma en la que se trabaja en las investigaciones forenses tras el visionado de este tipo de series de ficción, les genera falsas expectativas sobre el trabajo real que desempeñan los investigadores y analistas  (Farré, Torrens, Baños, & Farré, 2017).  

El visionado masivo de este tipo de series genera además prejuicios e imparcialidad, planteándose la posibilidad de que los miembros del jurado sean más difíciles de convencer si no se aportan ciertas pruebas que consideran fundamentales a consecuencia de lo expuesto en dichas series. La valoración de las pruebas que puedan presentarse podrá estar también determinada en función de lo que han visto previamente, sin atender al caso concreto (Alldredge, 2015) (Farré, Torrens, Baños, & Farré, 2017).

De hecho, diferentes estudios recogen que los miembros encuestados, consideran que, en caso de presenciar un juicio por asesinato, debería aportarse al menos una prueba de carácter biológico (López Bautista, 2018) (Alldredge, 2015), pues el 26.5% no condenarían al acusado sin evidencias científicas (Durnal, 2010).

De forma paralela, se genera un efecto similar en los abogados de la defensa, al solicitar un número de pruebas incriminatorias mayor, sobrecargando en muchas ocasiones los laboratorios de la policía científica, dificultando el trabajo de sus miembros (Alldredge, 2015) (Sánchez, 2017).  

Por otro lado, y más allá del ámbito judicial, este fenómeno genera confusiones a la hora de distinguir la criminología de la criminalística, complicando más aún si cabe el reconocimiento de ambas profesiones al tiempo que posibilita la generación de falsas expectativas para aquellos estudiantes que crean que lo que ven en ficción, será lo que se estudie en la universidad.

Y es que, más del 90% de los estudiantes de criminología encuestados querría trabajar como criminalistas o como investigadores forenses, plasmando la existencia de esa confusión entre ambas disciplinas (López Bautista, 2018).

Además, en ciertas ocasiones, la falsa percepción de sencillez en la labor que desempeñan investigadores y analistas, induce en los futuros estudiantes la sensación de que se trata de estudios poco complejos, cuando en realidad, abordan ciencias y técnicas concretas, que precisan de especialización.

Conclusiones y planteamiento de soluciones

La manera en la que serie presenta los casos de una manera ciertamente técnica, consigue generar en el espectador la sensación de realismo, entendiendo como ciertas las prácticas y demás procesos que se desarrollan en ella. La combinación de ficción con realidad, da lugar a una percepción equivocada, especialmente en relación a la facilidad con la que se obtienen pruebas y a la rapidez con la que se logra resolver cada caso.

Puede determinarse, por tanto, que a pesar de que la manera en la que se confundan realidad y ficción puede depender de cada sujeto, el “fenómeno CSI” existe en sí mismo.

Por ello, deberían plantearse posibles soluciones que impidan que la problemática siga expandiéndose y generando obstáculos aún más difíciles de salvar.

Podría sopesarse la posibilidad de que, en casos especialmente mediáticos, en los que los miembros del jurado de una manera u otra hayan estado sobre expuestos a la información brindada por medios de comunicación, la defensa aporte ciertas pruebas y testimonios de expertos que, aunque poco necesarios, sean llamativos y cumplan con sus expectativas. 

Igualmente conveniente sería medir la influencia que este tipo de series pueda haber tenido en cada uno de los miembros que fuesen a conformar el jurado, evitando que quienes tengan una visión totalmente distorsionada de la labor real tanto de los investigadores, como del propio proceso, pueda formar parte del mismo.

El fin último ha de ser el de salvaguardar en todo momento la objetividad del proceso judicial y lograr que se desarrolle de forma garante, sin sesgos ni prejuicios, especialmente en aquellos que deben encargarse de la toma de decisiones al respecto del veredicto.

María Hernández Moreno.

Doctora en Ciencias Forenses, especialista en visualización y análisis de patrones de manchas de sangre. 

Referencias bibliográficas

Alldredge, J. (2015). The “CSI Effect” and Its Potential Impact on Juror Decisions. Research of Journal of Justice Studies and Forensic Science.

Areales Barrero, S. (2017). Un vistazo a la ciencia forense. El demoninado “efecto CSI”. Moleqla(27).

Durnal, E. (2010). Crime Scene Investigation (as seen on TV). Forensic Science International(199).

Farré, A., Torrens, M., Baños, J., & Farré, M. (2017). CSI y la medicina forense. Cuadernos de la fundación Dr. Antonio Esteve(35).

López Bautista, S. (2018). La Televisión y la Idealización de la Criminalística. El Segundo Efecto CSI y sus Consecuencias en la Universidad. Murcia: Universidad Católica de Murcia.

Sánchez, C. (27 de Marzo de 2017). CriminalFact. Obtenido de El Efecto CSI: https://www.criminalfact.com/el-efecto-csi/