Resumen

El conflicto de Ucrania y Rusia vive uno de sus momentos más críticos desde la adhesión de la península de Crimea, en 2014. La reacción de la comunidad internacional ante las pretensiones rusas no se ha hecho esperar. Esto involucra a numerosos actores estatales y no estatales que tratan de agotar la vía diplomática.

Ante un escenario propio de la Guerra Fría, Europa intenta evitar un conflicto cercano a su territorio y que podría ser perjudicial parar los estados de la Unión. Algunos países, entre los que se encuentra España, se han sumado a la respuesta militar de la OTAN frente a las ofensivas rusas. Todos los ojos están puestos en Moscú y cada movimiento puede ser decisivo para Europa.

Palabras clave

Ucrania. Rusia. Europa. Crimea. OTAN.

1. Introducción: pinceladas sobre Ucrania

La República de Ucrania es un país de, aproximadamente, 600.000 kilómetros cuadrados y cerca de 42 millones de habitantes; es decir, algo menor que España. Se localiza en la parte oriental de Europa y limita con Rusia al oeste. Ambos países tienen una frontera terrestre cercana a los 2.000 kilómetros.

La parte sureste está bañada por las aguas del Mar Negro, donde se encuentra la península de Crimea, incorporada a Rusia desde 2014, pero no reconocida por la comunidad internacional.

La salida al Mar Negro, flanqueado por los Balcanes, es uno de los puntos estratégicos que tiene Ucrania, puesto que une Europa oriental con Asia occidental.

La capital de Ucrania es Kiev y también es su ciudad más habitada, con unos tres millones de habitantes.

El actual presidente del país es Volodímir Zelenski, que ocupa el cargo desde 2019 por el partido Servidor del Pueblo. Precisamente, esta formación nació de una serie de televisión de la productora Kvartal 95, creada por el actual presidente ucraniano. Tiene una visión europeísta y apuesta por la integración de Ucrania en la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN).

 

2. La mirada de Ucrania a occidente

2.1. La vista puesta en Europa

El interés de Rusia por Ucrania sigue latente desde que formara parte de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (1922 -1991). De ahí que haya mantenido la pretensión de controlar la zona.

El desmoronamiento del totalitarismo soviético provocó una crisis política, económica y nacionalista en los países que formaban parte del antiguo imperio. Esto hizo que Europa se convirtiera en el contexto adecuado para el renacimiento de los países de Europa central y oriental. (Morín, 2013)

En 2014, Kiev firmó un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) para la cooperación. No obstante, por el momento, no forma parte de las instituciones europeas ni es candidato, actualmente, para ingresar en la Unión.

2.2. Veto de Rusia a Ucrania para entrar en la OTAN

Un posible ingreso de Ucrania en la OTAN crea malestar en Moscú, ya que prefiere mantener al país lejos de Occidente. En caso de adhesión, Ucrania podría apelar al principio de Defensa colectiva, por el que un ataque contra uno de los aliados se consideraría también para el resto.

Artículo 5. Las partes convienen en que un ataque armado contra una o contra varias de ellas, acaecido en Europa o en América del Norte, se considerará como un ataque dirigido contra todas ellas y, en consecuencia, acuerdan que si tal ataque se produce, cada una de ellas, en ejercicio del derecho de legítima defensa individual o colectiva, reconocido por el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, asistirá a la Parte o Partes así atacadas, adoptando seguidamente, individualmente y de acuerdo con las otras Partes, las medidas que juzgue necesarias, incluso el empleo de la fuerza armada, para restablecer y mantener la seguridad en la región del Atlántico Norte. (Ministerio de Asuntos Exteriores, 2022)

Precisamente, una de las condiciones que Rusia ha reiterado para evitar el conflicto ha sido la de vetar la entrada de Ucrania en la OTAN. Aunque desde 2008 los ucranianos han mostrado su interés por entrar a formar parte de la organización, por el momento no se ha iniciado el procedimiento, que requiere de cierta complejidad, además de una larga tramitación.

3. Aproximación al conflicto de ucrania

3.1. Protestas de 2014

El presidente de Ucrania entre 2010 y 2014, Víctor Yanukóvich, durante su mandato mostró su acercamiento a Rusia e incluso llegó a implantar como segunda lengua oficial del país el ruso.

Los ciudadanos se alzaron en las calles contra la corrupción y a favor de un acercamiento a Occidente. Estos movimientos fueron reprimidos fuertemente, lo que causó aún mayor malestar. La situación fue aprovechada por Rusia, que decidió invadir la península de Crimea y realizar un referéndum para decidir sobre su autodeterminación.

3.2. Adhesión de Crimea

La República de Crimea y la ciudad de Sebastopol se integraron a la Federación de Rusia en 2015, tras los resultados del referéndum del 16 de marzo de 2014 y la decisión de los gobiernos de ambos territorios de separarse de Ucrania.

Se aprobó que tuviera representación en el parlamento de Rusia, con dos senadores cada territorio, así como la entrada en vigor de la legislación rusa.

Tanto la Unión Europea como los principales organismos internacionales consideraron ilegal el referéndum organizado por Moscú en Crimea, que contó incluso con presencia de militares en sus calles.

3.3. Amenazar la frontera

A lo largo de 2021 Rusia desplegó efectivos en la frontera con Ucrania, el mayor envío de tropas desde la adhesión de la península de Crimea en 2014. A finales de año la tensión aumentó y Rusia exigió la reducción de tropas de la OTAN en Europa del Este y el veto a Ucrania ante una posible entrada en la Alianza.

Estados Unidos no aceptó las exigencias rusas y se desencadenó una grave crisis internacional, ante la posibilidad de un conflicto armado. Tras estas disputas se miden sus fuerzas dos bloques, integrados por diversos actores, lo que confirma un escenario propio de la Guerra Fría. 

4. Los actores involucrados

4.1. Orden Internacional

El conflicto entre Rusia y Ucrania involucra a diversos actores estatales y no estatales. El primer involucrado es Estados Unidos, la primera potencia mundial y la que más invierte en sus Fuerzas Armadas. En 2020 los americanos dedicaron el 3,74% de su Producto Interior Bruto (PIB) a Defensa, lo que se traduce en 684.351,9 millones de euros. Rusia, por su parte, destinó el 4,26% del PIB, pero en términos económicos supuso 55.128,6 millones, por debajo de la principal potencia (Expansión, s.f.).

La gravedad del conflicto podría verse incrementada por la presencia de elementos de destrucción masiva, ya que entre Estados Unidos y Rusia poseen el 85% de las armas nucleares del mundo (Baños, 2017).

China tampoco se queda al margen. En este caso, con una inversión en Defensa de 225.756,9 millones de euros, o el 1,75% de su PIB (Expansión, s.f.). Pekín juega nuevamente al despiste en su estrategia de no hacer ruido, aunque con las vistas puestas en el conflicto, que podría beneficiarlo. Mantiene buenas relaciones tanto con Moscú como con Kiev (Bermúdez, 2022). No hay que olvidar que China es el principal competidor de Estados Unidos, por lo que dedicar los recursos americanos a un posible conflicto armado podría dar ventaja a los orientales.

Del mismo modo, China no es partidaria de que la OTAN siga incrementado sus aliados y, en ese sentido, no oculta su sintonía con Rusia al tratar de vetar a Ucrania.

4.2. Atenta mirada de Europa

La Unión Europea presta especial atención a cada movimiento que intenta realizar Rusia en su conflicto con Ucrania. Los principales líderes han tratado de agotar la vía diplomática para tratar de detener un conflicto que podría tener importantes consecuencias para la Unión. 

Europa podría ser la más perjudicada en caso de desatarse una contienda, por la proximidad de su territorio, además de tener que emplear efectivos dentro de la coalición de Occidente.

Otro de los graves problemas que tendría que afrontar es el de los suministros, ya que el 41% del gas que se utiliza en Europa proviene de Rusia. En Alemania más del 65 %, en la República Checa y Letonia llega al 100%; en Hungría al 94,9 % y en Eslovaquia al 85 %; entre otros países. En el caso de España, poco más del 10% proviene de Rusia (Eurostat, s.f.).

4.3. Participación de España

España apuesta por la vía diplomática para lograr una desescalada rusa en el conflicto de Ucrania, tal y como ha anunciado la ministra de Defensa, Margarita Robles (EFE, 2022).

Sin embargo, el país, como miembro de la OTAN, mantiene su compromiso con la Alianza, y esto se traduce en sus actuaciones.

El Gobierno de España ya ha enviado el buque de acción marítima “Meteoro”, la fragata “Blas de Lezo” y el cazaminas “Sella” al Mar Negro para apoyar a Occidente frente a Rusia. Además, a finales de mes, cabría la posibilidad de que haya un despliegue aéreo en Bulgaria, con unos seis cazas del Ejército del Aire, para velar por la vigilancia del espacio aéreo.

Cabe destacar que España tiene desplegados también efectivos en la misión Presencia Avanzada Reforzada (eFP, en sus siglas en inglés), en Letonia, dentro del Battle Group que lidera Canadá en la misión de la OTAN en El Báltico.

5. Conclusiones

  • Las pretensiones rusas sobre Ucrania se mantienen desde que dejara de formar parte de la URSS, en 1991. Moscú ha echado un nuevo puso a la comunidad internacional, tras la adhesión de Crimea en 2014.
  • Una de los principales intereses de Rusia es mantener alejado a Occidente de su territorio. Prueba de ello es que quiera mantener a Ucrania apartada de las instituciones europea y de la OTAN.
  • Detrás de la tensión entre Ucrania y Rusia se encuentra una política de bloques, propia de un escenario de la Guerra Fría, en la búsqueda de un orden mundial y su hegemonía.
  • El acercamiento de China a Rusia es evidente en sus pretensiones de evitar que Ucrania entre en la OTAN o la UE. Su estrategia, una vez más, es no hacer ruido y actuar en la sombra. Un conflicto podría beneficiarles, por el desgaste al que se vería sometido Occidente.
  • La Unión Europea mira con precaución la situación de Ucrania e intenta agotar la vía diplomática. Un conflicto a las puertas de la Unión Europea tendría consecuencias sobre su territorio y afectaría al suministro necesario de gas y otros materiales, de los que dependen sus países miembros.
  • España apuesta por la diplomacia, pero se mantiene ligada a la OTAN, como país miembro. Ya ha realizado los primeros despliegues para contribuir con su apoyo a la disuasión.

FELIPE PULIDO ESTEBAN

Periodista, Diplomado en Altos Estudios de la Defensa Nacional

Colaborador de Sec2crime

 

6. Bibliografía

Baños, P. (2017). Así se domina el mundo. Barcelona: Ariel.

Bermúdez, Á. (10 de 02 de 2022). BBC. Obtenido de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-60328190

EFE. (09 de 02 de 2022). Obtenido de https://www.efe.com/efe/espana/politica/robles-ve-mas-importante-la-via-diplomatica-que-una-escalada-militar-en-frontera/10002-4736308

Eurostat. (s.f.). Obtenido de https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-datasets/-/nrg_ti_gas

Expansión. (s.f.). Obtenido de https://datosmacro.expansion.com/estado/gasto/defensa

Ministerio de Asuntos Exteriores. (08 de 02 de 2022). Obtenido de http://www.exteriores.gob.es/representacionespermanentes/otan/es/quees2/paginas/seguridadcolectiva.aspx

Morín, E. (2013). Nuestra Europa. Barcelona: Paidós.