ASESINO EN SERIE: UN ASESINO DE PELÍCULA

Autor: Antonio Manuel Sánchez Lorenzo

Asesino en serie: fases y caracteristicas.

El concepto “crímenes en serie” tiene como nota característica esencial el móvil como motor del comportamiento del sujeto. A diferencia de los móviles que tradicionalmente empujan al individuo al delito (pasionales, económicos, de venganza) y que suelen hacerse patentes desde el inicio de la investigación en muchos casos, las necesidades que impulsan y guían en el crimen violento en serie son siempre invisibles (puesto que están únicamente en la mente del delincuente), personales, al formar parte del propio constructo psicológico de cada uno de ellos, y en consecuencia distintas e individualizadoras.

El móvil en este tipo de delitos, por tanto, los configura típicamente como tales, excluyéndose de tal consideración todos aquellos que obedecen a los motivos más habituales, a pesar de que su comisión sea repetitiva o cíclica, tal como los delitos contra la propiedad, los asesinatos “por encargo” o los crímenes terroristas.

Asesino en serie

Para su consideración como tal se establecen como requisitos básicos la comisión de al menos tres asesinatos, llevados a cabo en lugares y momentos diferentes. Ha de existir, por tanto, un período de enfriamiento emocional entre ellos. El período de enfriamiento emocional es definido como el lapso de tiempo entre cada crimen durante el cual el asesino recupera su normalidad psíquica, constituyendo una de las fases de su ciclo emocional. Es su particularidad más significativa y distintiva. Además de estos requisitos básicos, deben considerarse otras características típicas del asesino en serie que le diferencian de los otros homicidas múltiples ya vistos, tales como:
  • La prevalencia de la elección de armas blancas, objetos contundentes o estrangulación manual para matar a sus víctimas, responde a una necesidad de tipo psicológico que le impele a sentir el contacto personal durante el asesinato.
  • La selección de sus víctimas, en función de diferentes circunstancias.
  • La práctica sistemática de actos con un fuerte significado psicológico y que constituyen la “firma” que individualiza al autor de los mismos.
  • El control ejercido sobre la situación (elección del momento, del lugar, del modo). Los asesinos en masa e itinerantes pierden el control sobre el curso de los acontecimientos una vez que inician su acción.
Una de las características que distingue al homicidio en serie de otros crímenes es, precisamente, que carecen de móvil aparente. La investigación especializada de estos peculiares delitos pretende, de hecho, establecer la auténtica motivación del criminal mediante el estudio de los actos por él realizados. Por lo tanto, no puede clasificarse un crimen por su móvil hasta que éste sea conocido.

FASES DEL ASESINO EN SERIE:

  • Fase de fantasía: Tiene una fantasía que quiere llevar a la práctica.
  • Comisión del crimen: La ejecución material de la fantasía no le da la excitación deseada.
  • Fase depresiva: motivada por no lograr su objetivo. Su duración se prolonga hasta que aparece una nueva fantasía. Es un estado emocional atravesado por el delincuente en el que comienza a planificar un nuevo asesinato en el que vuelven a operar las fantasías para superarla. La duración de la fase depresiva no está delimitada (algunos autores hablan de 30 días entre cada crimen).
  • Fase de fantasía: En la que intentará mejorar su actuación anterior.
  • La fase de enfriamiento: Es el periodo de enfriamiento, dentro de la fase depresiva. Es el espacio temporal suficiente para que el individuo sea consciente del crimen cometido, entre en fase depresiva y cree una nueva fantasía.

Tras cometer un asesinato, experimentan una sensación de alivio y tranquilidad, pero son sensaciones efímeras y duran poco tiempo en su memoria. De nuevo vuelven a refugiarse en sus fantasías y disfrutan planeando un nuevo crimen que sea más perfecto y más gratificante y placentero que el anterior. La víctima no es importante, puesto que solo es el elemento necesario para que su fantasía pueda hacerse realidad. Lo peor es que idealizan ese pensamiento de manera obsesiva de modo que nunca están satisfechos con el asesinato cometido porque no lo consideran tan perfecto como el que ellos han dibujado en su fantasía y quieren volver a matar para corregir errores. Por eso ellos por si mismos nunca dejaran de matar a no ser que se les detenga.

CARACTERISTICAS COMUNES DE LOS ASESINOS EN SERIE:

No hay muchas características que sirvan para todos los asesinos en serie, éstas son las que se aprecian de manera mayoritaria:
  1. Problemas familiar: hechos traumáticos (malos tratos, abusos sexuales, abandono, alcoholismo,…), provocan que el menor se encierre en sí mismo, aislándose socialmente, lo que deriva en ideas y planteamientos apartados de lo socialmente adecuado. Esta fase, que debería ser de formación del menor, concluye siendo un proceso de desadaptación o desviación. A partir de este instante es cuando comienzan las «fantasías».
  2. Predisposición a la violencia: antes de iniciar sus comportamientos homicidas, maltratan animales. Los más habituales son seres pequeños (moscas, arañas, pájaros,…) para luego pasar a animales más grandes (gatos, perros,..). Este maltrato es un claro indicio de personalidad anormal y violenta que comienza a desarrollar el menor.
  3. Pasión por el fuego: en su infancia suelen manipular enseres que generen fuego, también es frecuente que en su juventud provoquen algún incendio, dependiendo su naturaleza del nivel de experimentación alcanzado.
  4. Primeros delitos: hurtos, incendios y agresiones. Su carreta delictiva comienza en la adolescencia. Dependiendo de la naturaleza de los hechos, suelen ingresar en algún centro, del que también suelen escaparse. Otra vertiente señala que éstos jóvenes, entre 15 y 18 años, suelen tener contactos con la prostitución, pudiendo ser de naturaleza homosexual o heterosexual, prostituyéndose ellos mismos. Otra posibilidad, con menores de 15 años, es tener relaciones sexuales con el sexo opuesto con personas de mucha mayor edad.
Tras la mayoría de edad:
Presentan una o varias fantasías: es un elemento clave para entender a un asesino en serie, es lo que les mueve a desarrollar sus conductas. La fantasía se ha de identificar con el motivo por el que delinquen. El asesino en serie aspira a hacer realidad su fantasía, lo más normal es la que mezcla actos violentos con sexo, esa suma es una manifestación de una conducta pobre de desenvolvimiento social. El problema es que la práctica nunca supera a la fantasía imaginada, tras el periodo de enfriamiento vuelve a operar la fantasía con la intención de perfeccionar su acción. Es un ciclo cerrado. La fantasía surge en la infancia, como mecanismo para aislarse de las hostilidades que rodean al individuo, inconscientemente comienza a operar, aunque no se lleva a cabo hasta la edad adulta. Algunos autores señalan la existencia de factores desinhibidores que potencian la exteriorización de la fantasía, estos son:
  • Visionado de pornografía.
  • Consumo de alcohol.
  • Consumo de drogas.

Antonio Manuel Sánchez Lorenzo (Criminólogo y Jurista)