Origen de la víctima en la Criminología actual

Origen de la víctima en la Criminología actual

RESUMEN:

La víctima ha aparecido, a lo largo del tiempo, como un mero objeto, pasivo y neutro que no aportaba nada al hecho criminal, centrándose toda la atención en el delincuente. En este sentido, ha venido padeciendo la más absoluta indiferencia, no solo por parte de la Política criminal, sino además de la Criminología positivista. Y es con el surgimiento de la Victimología como disciplina científica cuando este elemento cobra valor.

PALABRAS CLAVE: víctima, origen, victimología, victimario.

EVOLUCIÓN DEL PAPEL DE LA VÍCTIMA.

La víctima antes de ser un elemento fundamental dentro de la criminología, era algo inexistente, sin valor y secundario. Esto fue propulsado por diversos intereses de la sociedad:

  • La Criminología positivista que trata de explicar el comportamiento delictivo en torno a la persona del infractor.
  • Estado “social” que dirige todos sus esfuerzos y recursos al penado, al recluso, olvidando que la víctima del delito en ocasiones también necesita de reinserción.
  • Derecho penal que por su condición retribucionista se vuelca hacia el delincuente y condena a la víctima a una posición marginal.
  • La Política criminal  siempre ha intentado anticiparse al crimen y prevenirlo operando exclusivamente sobre el delincuente potencial, desconociendo la relación que existe entre autor y víctima, y la posibilidad de diseñar programas de prevención dirigidos a determinadas personas y colectivos con elevado riesgo de convertirse en víctima.

Esta neutralización de la víctima o declive del protagonismo de la víctima puede deberse a tres factores:

  1. Al nacimiento del propio Estado y del “proceso penal” como instituciones públicas. El Estado asume el monopolio absoluto del ius puniendi, es decir, el poder de perseguir y castigar.
  2. De otro lado, es lógico que el sistema penal desee neutralizar a la víctima  por temor a que ésta responda al delito con el delito, convirtiéndose a su vez en delincuente, o que se socialice el interés de la víctima por determinados grupos próximos a la misma en situaciones victimógenas similares.
  3. Y también, debido a los mecanismos psicoanalíticos de proyección e identificación.

La sociedad se identifica tradicionalmente con quien realiza la conducta prohibida, nadie desea identificarse con la víctima.

Seguidamente, a partir de la Segunda Guerra Mundial, la figura de la víctima cobra un protagonismo creciente, la autoafirmación de la Victimología se deja sentir en todos los campos del saber científico y se habla del redescubrimiento de la víctima.

Este resurgimiento de la víctima se debe a una pluralidad de  circunstancias:

  1. Al legado de los pioneros de la Victimología como Von Hentig o Benjamin Mendelsohn, quienes pusieron especial interés en resaltar la relación existente entre las dos partes de la pareja criminal, autor y víctima, contribuyendo al enfoque de la víctima como sujeto activo, dinámico, capaz de influir en el hecho delictivo mismo, en su estructura y en su explicación.
  2. Al grado de perfeccionamiento y el aumento de la credibilidad de las encuestas de victimización en la década de los años setenta. Estas técnicas de estimación de la criminalidad real llegaron a convertirse en un instrumento útil a la hora de informar sobre la población realmente victimizada.
  3. A la creación y desarrollo en el marco de la Psicología social de modelos teóricos que sirvieron para interpretar y explicar los datos aportados por las investigaciones victimológicas.
  4. A las aportaciones experimentales en la misma década de los setenta de Latanéde y Darley sobre la dinámica de la intervención de los espectadores en las situaciones de emergencia. Estudios en torno al comportamiento de asistencia o de abandono en algunos casos hacia la víctima del delito que descubrieron innumerables reacciones insolidarias y pasivas de los testigos presenciales.
  5. Y, en particular, al importante papel de los movimientos asociativos de colectivos con alto riesgo de victimización, especialmente los movimientos feministas que llamaron la atención sobre la violencia de género y consiguieron impulsar numerosas investigaciones y programas concretos de asistencia a la mujer.

A partir de dicha década proliferaron los congresos y simposios internacionales sobre temas criminológicos y se multiplican y diversifican las aportaciones científicas que cuentan con un sólido respaldo empírico.

Antonio Manuel Sánchez Lorenzo

                                                                                                                                Criminologo y Jurista, Experto en Ciencias de la Seguridad.

Bibliografía:

JIMÉNEZ SERRANO, J. Manual práctico del perfil criminológico. Edit. Lex Nova. 2012.

MARCHIORI, H. La víctima en la prevención integral del delito. Edit. Siglo XXI. 1997.

MURCIA ORENES, SERGIO, apuntes de la asignatura de Victimología, Grado en Criminología. 2019.                            

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