Analista de Inteligencia: ¿Historia, presente o futuro?

Analista de Inteligencia: ¿Historia, presente o futuro?

RESUMEN – el futuro de los analistas de inteligencia

La era de la Información y del Internet de las Cosas ha provocado un cambio de paradigma en lo que se refiere a la figura del Analista de Inteligencia. Desde sus comienzos en los organismos estatales dedicados a la seguridad, a su presencia cada vez más notoria dentro del mundo empresarial. Ahora, con la llegada de la Inteligencia Artificial y de otros mecanismos de automatización de procesos, parece que habrá otro cambio de escenario, sobre todo en aquello que rodea al proceso de fabricación del Producto de Inteligencia. La convivencia entre esta figura y las máquinas exigirá una adaptación, sin que esto suponga generar un problema de superposición de funciones.

Palabras clave: Información, Analista de Inteligencia, Inteligencia Artificial, Producto de Inteligencia, Machine Learning.

BREVE CONTEXTUALIZACIÓN sobre los analistas de inteligencia

En una época en la que cada día nos bombardean con más y más información, y en la que el acceso a esta viene marcado por un solo click, parece más necesario que nunca el desarrollo de habilidades propias de los Analistas de Inteligencia, que permitan discernir entre información veraz y relevante e información a desechar o desinformación. Pero, ¿es esto una necesidad nueva, o siempre ha ocurrido así?

Si bien es cierto que esta profesión comenzó a darse a conocer a mediados del Siglo XIX, parece que, hoy en día, con el uso de las nuevas tecnologías, la sobrecarga de información y las nuevas amenazas provenientes del ciberespacio, esta figura se ve posicionada como un elemento de suma importancia en aquellas instituciones y empresas que manejan información, comparan datos, analizan riesgos y escenarios y operan en y/o sobre distintos sectores y territorios.

Todos en algún momento hemos escuchado hablar de los espías –individuos que obtienen información de un adversario, mediante técnicas  insospechables, a través de la confianza generada entre el emisor del mensaje y su persona-; llegando incluso a hacerse películas, libros, artículos o noticias en las que se empleaban técnicas OSINT y, sobre todo, HUMINT.

De igual forma, se conoce la figura de los whisteblowers o ‘soplones’ –sujetos dispuestos a vender información de una empresa para la que trabajan, a su competencia, con la cual tienen un acuerdo anterior; estos individuos se integran en otra empresa con el fin de sonsacar el máximo de información sobre ella, y utilizarla en su contra y a favor de la competencia, para la cual trabajan. En este caso, las técnicas más utilizadas tienen que ver con el HUMINT, aunque también se emplea OSINT, FININT o BUSINT.

¿Qué hace realmente un analista de inteligencia?

Sin embargo, no todas las personas conocen la labor real de un Analista de Inteligencia. Los Analistas de Inteligencia son personas capacitadas para generar un producto de inteligencia, basado en la recopilación y condensación de información y otros relatos previamente analizados, extrayendo y cohesionando información útil y relevante para el objeto que se está estudiando, y generando de ella un producto nuevo conforme al fin perseguido; en definitiva, son manejadores de información, expertos en conceptualizar y reflejar, de manera clara y concisa, la información necesaria que para anticiparse a una situación o escenario que, a través del estudio de diferentes supuestos e indicadores, alcance una probabilidad de materializarse.

¿PARA QUÉ HA SERVIDO, PARA QUÉ SIRVE Y PARA QUÉ SERVIRÁ LA FIGURA DEL ANALISTA DE INTELIGENCIA?

Hace 20 años, la figura del Analista de Inteligencia se encontraba, sobre todo, encomendada a los departamentos de seguridad de los propios Estados. Estos entes eran prácticamente los únicos organismos que manejaban información, tanto de ellos mismos, como del resto de organismos estatales. Esta información estaba basada en clave de seguridad: situación económica y política del país, grupos urbanos violentos, número de medios de las Fuerzas Armadas, cuerpos policiales, aliados/enemigos políticos, aliados/enemigos estratégicos, aliados/enemigos militares, revueltas sociales, tratados y macroestados de los que forman parte… Toda esta información resultaba y resulta útil a la hora de analizar los movimientos geopolíticos y estratégicos que toman los principales actores estatales alrededor del mundo, ya fuese en forma de alianzas, pactos, movimientos militares…

Aun así, ya existían las Agencias de Inteligencia privadas y la misma figura en algunas empresas; específicamente en aquellas grandes empresas, multinacionales y corporaciones que tenían un carácter marcado por la expansión y la internacionalización. En ellas, el Analista de Inteligencia se encargaba de estudiar los diferentes países desde la parte de mercado, de imagen de la marca en él y de la inclusión de esta dentro de un nuevo territorio; es decir, resultaba una pieza clave a la hora de estudiar y encaminar la ruta de mercado que iba a tomar la empresa, su producto y su marca.

Hoy en día, con la llegada de los datos y la expansión del mundo digital, y por ende, con la inmersión en la Era de la Información y del Internet de las Cosas, el Analista de Inteligencia cobra un mayor sentido e importancia, ya sea en términos estratégicos de seguridad o económicos, o en el ámbito público o privado.

Como bien se ha dicho, las exigencias actuales a las que se enfrenta el Analista de Inteligencia, le hacen ser multidisciplinar, aunque no por ello un especialista en todo. Entre otras cosas, debe conocer Internet y las redes sociales, o saber navegar por los submundos de la red (Dark Web / Deep Web). De igual forma, es necesario que conozca cómo extraer información de un correo, teléfono o dirección IP, por ejemplo, o comprender y manejar diferentes técnicas de persuasión, lenguaje no verbal o sesgos.

Gracias a esto, y actuando dentro de un departamento de Recursos Humanos o de Seguridad de una empresa, la compañía puede saber más sobre la vida de sus empleados, la información publicada sobre la esta y su producto, si existen filtraciones sobre sus políticas y proyectos…

Por otro lado, los organismos públicos dedicados a la Seguridad Nacional, también pueden ser capaces, gracias al Analista de Inteligencia, de reconocer amenazas venideras, promovidas a través de internet y las redes de mensajería, así como, de identificar sujetos y acciones llevadas a cabo contra el Estado y sus instituciones o cualquier otro tipo de amenaza o ataque efectuado contra Sistemas de Infraestructuras Críticas, en los que se utilice el ciberespacio como entorno y vehículo para interferir en las actividades de los ciudadanos y de las instituciones (Corchado & Villalba, 2017).

¿QUÉ POSICIÓN TOMARÁ UN ANALISTA DE INTELIGENCIA EN EL FUTURO, YA SEA EN LA ESFERA PÚBLICA O PRIVADA?

Los que ya conocen como funciona el Ciclo de Inteligencia, y la ardua labor que supone desarrollar un producto de inteligencia bien elaborado, entienden que este proceso supone un tiempo de planificación, recolección de información a través de diferentes técnicas, transformación  y análisis de dicha información, y producción y difusión. Todo ello sumado a la posterior evaluación y feedback que permite conocer si el producto generado ha sido útil.

Así, y conforme al cambio de paradigma que se está produciendo en la sociedad, los productos cada vez constarán de más información que recolectar y analizar, y que los procesos llevados a cabo para la creación de dicho producto, serán más exigentes y con un menor tiempo de producción, puesto que los frentes cada vez son más abiertos, difusos y continuos. Los organismos estatales y las empresas se enfrentarán a amenazas y ciberamenazas cada vez más y mejor preparadas, con autores ampliamente cualificados, que utilizarán las mismas técnicas empleadas en el Análisis de Inteligencia, adentrándose en los equipos informáticos de sus objetivos y desarrollando labores de ciberespionaje, ataques masivos o secuestros de información, entre otras.

Futuro de los analistas de inteligencia

Debido a toda esta masificación de la información, y siempre que se quiera actuar desde una posición preventiva y proactiva, obtendrá cada vez más protagonismo el uso de la Inteligencia Artificial y de otras técnicas de la computación como el Machine Learning, el Deep Learning u otros softwares ya existentes. Mismamente, países como Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia ya utilizan al menos un programa de análisis predictivo, cambiando en mayor o menor medida su metodología de análisis criminal para adaptarse a las nuevas realidades que vienen acompañadas de la evolución tecnológica. Algunos ejemplos son KeyCrime o PredPol (Cinelli & Manrique, 2019). No hay que olvidar que las identidades encubiertas que en el pasado representaban el principal problema, pueden ser descubiertas hoy en día, gracias a la tecnología, en cuestión de minutos (Corchado et al., 2017).

Estos mecanismos pueden resultar un avance en el tiempo de producción del producto y, del mismo modo, un método fiable con el que llegar a fabricar Productos de Inteligencia realmente útiles y elaborados, que mejoren la capacidad de producción de los análisis, y que permitan que los Analistas de Inteligencia completen el proceso mediante la revisión, evaluación y maquetación del resultado final.

Asimismo, la introducción de inteligencia artificial en el proceso de análisis limita el riesgo de la aparición de sesgos y la posibilidad de que el analista obvie o excluya, de manera inconsciente, información o variables relevantes para el caso concreto de estudio, siendo uno de los principales beneficios “el hecho de que patrones desconocidos o ignorados queden a la vista” (Bachner, 2013). Además, los enfoques probabilísticos aplicables dentro de la Inteligencia Artificial y el Machine Learning, podrían permitir que se abordasen problemas con pocos datos o en los que la incertidumbre jugase un papel fundamental (Pérez, 2019).

Por otro lado, el Analista podría desempeñar otras labores de estudio y análisis distintas, enfocándose en las labores iniciales de planificación, en cómo desplegar los recursos disponibles de manera efectiva, y completando la labor con pequeñas anotaciones y puntualizaciones sobre aquellos aspectos que busque incidir, basándose en el pensamiento crítico, la creatividad, la generación de ideas dispares y la conexión entre ellas (Pérez, 2019).

Aunque todo esto es parte de lo que ya está sucediendo, ¿Hacia dónde crees que irán enfocadas las funciones del Analista de Inteligencia dentro de una empresa o institución pública, cuando todo lo que nos rodea se pueda traducir en información y datos a recabar y analizar?

BIBLIOGRAFÍA

Bachner,  J.  (2013),  “Predictive  Policing: Preventing  Crime  with  Data  and Analytics”, IBM Center for The Business of Government.

Cinelli, V., & Manrique, A. (2019). El uso de programas de análisis predictivo en la inteligencia policial: una comparativa europea. Revista de Estudios en Seguridad Internacional, 5(2), 1–20. https://doi.org/10.18847/1.10.1

Corchado, J. M., & Villalba, A. (2017), “Análisis de las ciberamenazas”, Cuadernos de Estrategia, 185, 97-138.

Pérez, F. A. (2019), “El enfoque probabilístico en Inteligencia Artificial”, Grupo de Estudios en Seguridad Internacional, Universidad de Granada.

Mario Bautista Rubiera

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