Violencia de género: Reflexión criminológica en tiempos de pandemia.

Violencia de género: Reflexión criminológica en tiempos de pandemia.

Los hombres temen que las mujeres se rían de ellos. Las mujeres temen que los hombres las asesinen.

- Margaret Atwood -

Violencia de género: criminología y confinamiento.

La activista Margaret Atwood expresa de forma crítica lo que las estadísticas no le ocultan a la población. En lo que va de año, España lleva 4 asesinatos de mujeres a causa de la violencia de género -lo que implica más de un homicidio al mes-, y solo retrocediendo un par de meses hasta el 2020, se observa un cierre alarmante de 45 víctimas mortales, un número que parece insólito, especialmente considerando que es el más bajo en los últimos 15 años. 

La violencia de género no es una problemática moderna, pero desafortunadamente sí es un tema que se aborda muy recientemente. Desde la consecución de una de las mayores victorias a nivel mundial: el sufragio femenino (1933 en España) hasta la actualidad -noventa años después de este acto revolucionario-, son innumerables las pequeñas victorias que se pueden contar, sin embargo, en lo que a violencia de género se refiere, el progreso ha sido mucho más paulatino.

Es tan reciente este movimiento que apenas en el año 2005, España funda la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género -organismo encargado de proponer políticas de gobierno para enfrentar las distintas formas de violencia contra la mujer e impulsar, coordinar y asesorar en todas las medidas que se lleven a cabo en esta materia-, dando así el primer paso para reconocer de cara al mundo, que es una situación que debe abordarse con urgencia.

Repasando números...

Si existe algo más alarmante en términos de prevención que las cifras de homicidios por violencia de género, son las estadísticas de denuncia del mismo. España comienza a recolectar información sobre denuncias de esta índole a partir del año 2006, año en el que de 69 homicidios ejecutados, 22 de las víctimas habían denunciado en al menos una ocasión a su agresor, mientras que para el año 2020 de los 45 asesinatos, solamente 7 mujeres habían denunciado con anterioridad, lo que implica aproximadamente un 50% menos de denuncias que en el año 2006.

Para acceder a las estadísticas:

Mi silencio no me protegió. Tu silencio no te protegerá.
- Audre Lorde -

Audre Lorde solía iniciar sus discursos de una forma muy peculiar: “He venido hoy como negra, lesbiana, madre, guerrera, poeta...”… con la clara intención de demostrar públicamente, que precisamente el hecho de pertenecer a casi todos los grupos de minoría social podría convertirse en la fortaleza de su lucha, usando como una de sus armas más potente la sensibilización de la población.

factores involucrados

La sensibilización de la población adquiere relevancia por ser una herramienta preventiva por excelencia de los clásicos de vanguardia en el mundo de la criminología, los famosos: “Factores de protección”,  digna de mencionar cuando las estadísticas de denuncia decrecen todos los años, sin dejar de lado que desde la existencia de la Delegación solamente una vez (2016), se realizó una demanda de oficio.

Resulta pertinente adicionar que en España existe la obligación de denunciar cuando se está en presencia de un delito, especialmente los funcionarios y empleados públicos. Sin embargo, el número de personas que se involucra y denuncia ante la policía cuando observa una situación de violencia hacia una mujer es estadísticamente insignificante, revelando un nivel de sensibilización pobre y siendo un claro ejemplo de que se mantienen enseñanzas culturales como el “no involucrarse en las relaciones de pareja”, aunque se esté en presencia de un delito.

Para la desarticulación de las violencias de género se hace fundamental desplazar nuestra crítica de la violencia en sí hacia la estructuración generalizada, jerárquica y discriminatoria de la sociedad en la que vivimos, lo cual conlleva la necesidad de redefinir criterios feministas éticamente compartidos para la (des) legitimación de las acciones violentas.

Bárbara Biglia.

Uno de los principales problemas en lo que a violencia de género se refiere, y en el cual los medios de comunicación lejos de cooperar logran aumentar la confusión en la población, es la diferenciación de conceptos que involucra. Por un lado, debemos distinguir entre: agresión, maltrato, abuso y acoso, en donde -de manera resumida-, todos estos términos involucran violencia en alguna de sus formas, variando en intensidad, permanencia en el tiempo, intencionalidad, entre otros.

Las víctimas -y quienes le rodean-, al no saber identificar que se encuentran en una interacción de violencia, rara vez suelen comunicarlo, muchas veces incluso, esperan a llegar a la violencia física. Esto ocurre – entre otros factores, como el evitar ser tildada de “exagerada”- por los motivos anteriormente explicados: la confusión que existe con la terminología que envuelve el concepto de violencia, visto a su vez, como consecuencia de la falta de políticas preventivas efectivas en este ámbito (en donde se incluye la sensibilización de la población).

conceptualización

La otra diferenciación necesaria es la delimitación del concepto de violencia de género, comúnmente empleado para referirse también a la violencia de pareja y a la violencia doméstica. Ahora bien, aunque dentro de la pareja o de la familia puede darse violencia de género, no implica necesariamente que sea así, pues la violencia de pareja comprende también a parejas homosexuales y la violencia doméstica puede ir dirigida a menores y/o a personas de la tercera edad, siendo éstas, relaciones de violencia que no se encuadran en la definición de violencia de género.

Dicho esto, y como aclaratoria definitiva, recurrimos al concepto de violencia de género de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que la define “como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”, y “comprende todo acto de violencia física y psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación arbitraria de libertad.

Como se puede observar, para estar en presencia de violencia de género existe la condición indispensable de que ocurra entre sexos opuestos. Sin embargo, aunque es un concepto muy completo, es pertinente a nivel criminológico acotar dos cosas: en principio, que también pueden darse casos de violencia de la mujer hacía al hombre, aunque en proporciones muy desiguales -casos aislados-, y en segundo lugar, que no es una condición indispensable que exista una relación entre los involucrados, pues es frecuente que un desconocido violente a una mujer en la cotidianidad. 

Calificar a la violencia de género como un asunto de mujeres es parte del problema. Da a una enorme cantidad de hombres la excusa perfecta para no prestar atención.

- Jackson Katz -

violencia de género y confinamiento

Al hablar de la conexión violencia de género y cuarentena, es necesario mencionar la contraparte de los factores de protección: Los factores de riesgo; los cuales comprenden a los factores estresores como desencadenantes de conductas violentas. 

Existen varios factores estresores que se pueden asociar al estado de alarma, a destacar: confinamiento,  frustración,  incertidumbre, situación laboral-económica inestable, psico-terror generado por los medios de comunicación, pérdida de autonomía, impotencia, ansiedad, abuso de alcohol y otras drogas, entre otros, factores que pueden potenciar conductas violentas. 

Por supuesto, no se puede omitir el hecho de que al estar en un estado de aislamiento hay menos controles tanto informales como formales que contribuyan a evitar situaciones de violencia. Contextualizando lo expresado en párrafos anteriores, y para un entendimiento más visual, se podría elaborar una ecuación criminológica en base a estos supuestos, resumida de la siguiente manera: 

Ausencia de controles (F.P.) + Potenciamiento de factores estresores (F.R.) + Aislamiento (F.A.) = Incremento de situaciones de V.G.

F.P. “Factores de protección”

F.R. “Factores de riesgo”

F.A. “Factores ambientales”

Esta ecuación es solo una deducción personal de las miles de posibilidades que pueden hacerse para entender el aumento de denuncias post – cuarentena. Ahora bien, si consideramos la cifra global en España, y retomando el tema del absentismo en materia de denuncias  – al respecto véase el estudio “Sobre la inhibición a denunciar de las víctimas de violencia de género”-, el aumento porcentual de denuncias realmente no ha sido estadísticamente significativo.

No obstante, si se observa de forma individual, existen poblaciones específicas en las cuales aumentaron las denuncias en un 60% en referencia a trimestres anteriores, poblaciones en donde probablemente se encuentren víctimas con un mayor nivel de vulnerabilidad o quizás en donde se han maximizado los factores estresores en los victimarios, o incluso, han sido zonas con medidas de confinamiento más estrictas; todos estos supuestos serían variables a considerar para un estudio más exhaustivo.

consideraciones finales

Esto último, es sólo una de la innumerables aportaciones que podría abordar la criminología en esta temática, pues un correcto análisis de los riesgos, la elaboración asertiva del perfil victimológico (victimario/víctima) y la evaluación de los factores de riesgo/protección que interactúan en las distintas formas de violencia de género, pueden repercutir positivamente en la elaboración de políticas públicas, resultando en un aporte relevante en materia de prevención de la violencia de género.

Lo expresado son solo aproximaciones a una problemática -como la denominó Margaret Chan– de proporciones epidémicas, mucho queda por decir, mucho queda por investigar y sobre todo mucho queda por HACER, acotando como reflexión final la urgencia de incluir la perspectiva criminológica en la prevención de la violencia de género, como la herramienta más eficaz que tendrá la sociedad para poder decir realmente #NIUNAMENOS.

Día de la mujer



No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar, estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar.

- Angela Davis -

“Violencia de género: criminología y confinamiento”

María Eugenia Guillermo

Bibliografía consultada:

Biglia, B. (2007). Resignificando ‘violencia(s)’: obra feminista en tres actos y un falso epílogo”, en Biglia, B.; San Martín, C. (coords.).: Estado de wonderbra. Entretejiendo narraciones feministas sobre las violencias de género, Virus. Barcelona.

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Iglesias, A. (2013). Violencia de género en América Latina: Aproximaciones desde la criminología feminista. [Documento en Línea]. Consultado el 28 de febrero de 2021 en: https://core.ac.uk/download/pdf/193022004.pdf

Lorente, M. (2020). Violencia de género en tiempos de pandemia y confinamiento. [Documento en Línea]. Consultado el 01 de marzo de 2021 en: file:///C:/Users/Equipo/Downloads/S0377473220300250.pdf

Mañas, E. y colaboradores. (2016). El impacto de la violencia de género en España: una valoración de sus costes en 2016. [Documento en Línea]. Consultado el 02 de marzo de 2021 en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/estudios/investigaciones/2019/pdfs/El_impacto_de_la_VG_ES.pdf

Ministerio de Igualdad. (2005). Delegación del Gobierno contra la Violencia de GéneroPor una sociedad libre de violencia de género. [Documento en Línea]. Consultado el 01 de marzo de 2021 en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/ 

Ministerio de Igualdad. (2005). Portal Estadístico. Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. [Documento en Línea]. Consultado el 05 de marzo de 2021 en: http://estadisticasviolenciagenero.igualdad.mpr.gob.es/

Nagel, I., Johnson, B.: “The rol of gender in a structured sentencing system: Equal treatment, policy choices, and the sentencing of female offenders, en Schram, P.J.; Koons–Witt, B. (eds.): Gendered (un)justice: Theory and practice in feminist criminology, Waveland Press. Long Grove, 2004.

2 comentarios

Excelente artículo. No muchas mujeres se enteran de las estadísticas aquí comentadas y menos de que pueden revertir la violencia de género más denunciando que omitiendo las denuncias.
Más educación acerca de este tema en las escuelas sería materia de obligatoria consideración.
Felicitaciones por tan bien articulado análisis !

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