Anuario Terrorismo España 2020

Anuario Terrorismo España 2020

Es para nosotros un placer presentarles el Anuario 2020 sobre Terrorismo Yihadista en España.

       Se trata de un documento cuidadosamente elaborado por el área de Conflictos Armados y Prevención del Terrorismo de Sec2crime. Su contenido, centrado en el análisis del fenómeno yihadista en España y, en concreto, la recopilación de las distintas operaciones policiales llevadas a cabo en nuestro país desde principios de año, confluye con la finalidad que une las distintas secciones de la entidad: la investigación objetiva, el impulso de la prevención criminológica y la concienciación de la sociedad sobre determinadas problemáticas que afectan a la seguridad nacional e internacional.

       En Sec2crime –From Security to Crime Prevention– apostamos por abordar la delincuencia desde una óptica multidisciplinar. Y es por ello que la base teórica de los profesionales involucrados en la redacción del texto es diversa. Criminología, Derecho, Historia, Antropología…; áreas del conocimiento desde las que poder estudiar un fenómeno tan complejo, sus tendencias, novedades e incluso los cambios en los modus operandi.

       Desde el máximo respeto y apoyo a las víctimas, la humildad y predisposición para cooperar, el equipo directivo y de colaboradores de Sec2Crime pone este material a disposición de personas y grupos, públicos o privados, que tengan como objetivo la lucha contra el terrorismo, la contranarrativa y la difusión de contenido intelectual vinculado. Por todo ello, no nos cabe la menor duda de que el resultado final del presente anuario contribuirá a la mejor comprensión del proceso evolutivo de la radicalización violenta, así como la posible influencia de la crisis sanitaria producida por la COVID-19 y lo que ha supuesto para España el fenómeno yihadista en su conjunto.

METODO 2.0
ANUARIO TERRORISMO YIHADISTA ESPAÑA 2020

introducción

En este 2020, el terrorismo yihadista ha mostrado, un año más, una gran capacidad adaptativa que le ha permitido consolidarse como un fenómeno en permanente evolución. Sin duda alguna la crisis sanitaria producida por la COVID-19 ha supuesto un punto de inflexión para la humanidad, ante el cual el yihadismo ha sabido aclimatarse. En España, lejos de reducirse el problema, dicha situación ha contribuido a que el terrorismo yihadista continúe su proceso evolutivo. El terrorismo yihadista se ha beneficiado, además, del anonimato y amplio abanico de posibilidades que el ciberespacio ofrece y ha ofrecido durante el transcurso de la misma. 

El presente Anuario se ha realizado a partir de una revisión de las operaciones policiales antiyihadistas de contenido abierto y realizadas en el año 2020 por los diferentes Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este sentido, se ha acudido principalmente a medios de comunicación como fuente de información, llevando a cabo un análisis de cada uno de los casos en base a una metodología cualitativa. Esto ha permitido realizar una serie de inferencias y llegar a algunas conclusiones. De esta manera, se ha podido conocer el panorama actual, estableciendo una serie de claves, a modo de aproximación, de cara a comprender las tendencias sobre las que está girando el fenómeno yihadista en España.

operaciones policiales antiyihadistas 2020

CASO 28 DE ENERO

El 28 de enero, miembros de la Policía Nacional en colaboración con Europol, procedieron a la detención de un individuo, de 38 años de edad y de nacionalidad marroquí, en la provincia de Reus por su presunta participación en los delitos de enaltecimiento terrorista art 578 C.P. y adoctrinamiento art 575 C.P. La operación se llevó a cabo bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número seis de la Audiencia Nacional. En la operación se detuvo a otro sujeto, que fue puesto en libertad tras tomarle declaración[1]. Las investigaciones llevadas a cabo por la policía determinaron que el sujeto había llevado a cabo un proceso de autoadoctrinamiento, delito incorporado con la LO 2/2015 (1) a través del art 575.2 C.P.,[2] así como la masiva difusión de contenidos relacionados con el Daesh.

Este individuo consumía compulsivamente contenidos yihadistas violentos, todos ellos dirigidos hacia los muyahidines y a la yihad, siendo un gran seguidor de los sheiks radicales, donde la idea predominante era la de acabar con todo aquel que fuera crítico con el islam. Todas estas acciones eran llevadas a cabo bajo el anonimato que aportan las redes sociales, en las que sumaba más de 25.000 seguidores, convirtiéndose en un altavoz muy importante de la ideología de Daesh[3]. A pesar de su relevancia, con el objetivo de tratar de ocultarse a ojos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, optó por adoptar un perfil bajo, mostrando interés por el concepto de la taqqiya – principio que hace referencia al disimulo legítimo permitido temporalmente por el islam en determinadas ocasiones de necesidadpermitiéndoles “mentir en nombre de Alá»[4].

Este modus operandi, ha sido llevado a cabo por numerosos sujetos que han acabado atentando en Europa con el objetivo de evitar ser detectados. El detenido mantuvo, además, contacto permanente con otros detenidos por terrorismo, acusados de formar parte de planes para llevar a cabo atentados. El sujeto suponía una amenaza tanto en el plano online como en el offline, ya que había comenzado a radicalizar a personas cercanas a su entorno, existiendo la posibilidad de que estuviera planeando atentar en suelo español. Nos encontramos, por lo tanto, ante la figura del “FanBoys” debido a que es un individuo, que, si bien no pertenece a ningún grupo mediático en concreto, genera un contenido muy visual en el que se incita a cometer actos terroristas[5].

CASO 4 DE FEBRERO

La Policía Nacional detuvo en Zaragoza el 4 de febrero a un joven de 22 años por, presuntamente, adoctrinar y difundir contenido yihadista. La operación fue llevada a cabo en conjunto por la Brigada de Información de la Jefatura de Policía Superior de Madrid y de Aragón, bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional[6]. En la detención, que se produjo en el domicilio en el que el individuo vivía con sus padres, se procedió a la incautación de sus ordenadores y todo el material informático para ser analizado por los investigadores[7].

El sujeto, que se hacía llamar en las redes sociales Aasiyah Alfarsi, es español de nacimiento, hijo de padre español y madre marroquí. Según fuentes de la Guardia Civil el detenido contaba con antecedentes por hechos similares por los que fue investigado en el año 2015. Según la investigación, llevada a cabo por la policía, el sujeto se habría radicalizado tras los atentados de las Ramblas de Barcelona y Cambrils. Sin embargo, el perfil del sujeto se enmarca dentro de los denominados “FanBOys”, debido a que no forman parte de ninguna agencia oficial, sino que utilizan sus propios medios para llevar a cabo esta propaganda[8].

Para llevar a cabo la difusión de ideología yihadista se había creado perfiles en redes sociales como Facebook o YouTube, a través de las cuales adoctrinaba y amenazaba a la población cristiana en favor de la Yihad[9]. El detenido fue puesto en libertad tras declarar en las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, siendo citado a declarar como imputado por un delito de enaltecimiento del terrorismo y propaganda recogido en el art 578 del C.P. y art 579.1 del C.P.[10] Anteriormente a su declaración en dependencias policiales el joven alegó que no realizaba difusión alguna de propaganda yihadista desde septiembre de 2019. El sujeto se sometió a una valoración forense, debido a que tiene reconocido un 50% de discapacidad.

Sin embargo, esta circunstancia no le eximió de responsabilidad. Para el Instituto de Medicina Legal de Aragón (IMLA) el individuo era plenamente capaz de valorar sus acciones. Cabe destacar que el joven residía en el barrio de las delicias en Zaragoza, el mismo lugar donde, sólo un año antes, fue detenido otro sujeto por difusión de propaganda terrorista y condenado a dos años de prisión por tales actos[11].

CASO 21 DE ABRIL

La Policía Nacional detuvo a tres individuos en Almería fruto de la denominada “Operación Altepa”, enmarcada dentro de la estrategia de la Policía Nacional destinada a la detención y neutralización del retorno a nuestro país de terroristas provenientes de zonas de conflictos[12]. La operación se realizó como resultado de las investigaciones de la Comisaria General de Información, en estrecha colaboración con la Comisaría Provincial de Almería, apoyados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Estas investigaciones se desarrollaron bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número tres y la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, en virtud de su lucha contra los delitos de terrorismo[13]. La operación se puso en marcha ante la sospecha de que Abdel Bary tuviese intención de retornar a Europa a través de España. Finalmente, se activó una investigación en la cual pudo determinarse que el sujeto lo intentaría partiendo desde Argelia y entrando a través de la costa Almeriense. Uno de los detenidos, conocido como AbdelMajed Abdel Bary, es uno de los foreignt terrorist figthers más buscados de Europa por su pertenencia al grupo terrorista Daesh, como combatiente en zonas de guerra, además de ejercer como cabecilla de esta célula terrorista. Su padre, Adel, fue condenado a 25 años de prisión por formar parte de la organización terrorista Al Qaeda[14].

En el año 2015, la Guardia Civil detuvo a una mujer de nacionalidad española justo antes de volar a Turquía para casarse con dicho terrorista[15]. El segundo de los detenidos fue Abdeizerrak Seddiki, el único que hablaba español y encargado de las labores de logística, además de ser especialista en fraudes con tarjetas de crédito y con amplias conexiones en el norte de África. También fue el encargado de alquilar del piso en Almería, donde residían durante el confinamiento por la COVID-19. Para la identificación del tercer sujeto fue necesaria la colaboración con servicios de información internacionales, Europol e Interpol, así como con la cooperación de las autoridades argelinas, siendo Kossaila Chollouah natural argelino[16].

Los detenidos tomaron todas las precauciones necesarias tanto en el viaje como en su estancia en España. Con el objetivo de no llamar la atención, llevaron a cabo un estricto cumplimiento de las restricciones impuestas por el Estado de Alarma, realizando muy pocas salidas, siempre separados y utilizando la mascarilla. Los tres individuos se encuentran en prisión acusados de un delito de pertenencia a grupos terroristas regulado en el art. 572 del C.P.

TODOS LOS CASOS Y LAS CONCLUSIONES LOS PODRÁS VER EL PDF

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