¿Qué es la nube?

¿Qué es la nube?

El Cloud Computing hace referencia a aquellos programas/servicios utilizables que no están alojados físicamente en un dispositivo. En este caso, se accede a través de Internet. Termina siendo un modelo de computación, en el que el proveedor tecnológico es capaz de ofrecer servicios informáticos a través de este servicio en la red.

¿Cuáles son las ventajas de utilizar este tipo de servicios de cloud computing?

Primero, podemos disponer de recursos que son ofrecidos a los clientes bajo demanda y de forma escalable. Además, a nivel empresarial, nos permite prescindir de cierta arquitectura tecnológica así como de espacio de almacenamiento que normalmente necesita ubicarse en un CPD. Esto pueden ser servidores, hardware específico y accesorios como cableado o switches. Y a todo esto se suma la posibilidad de delegar su gestión y mantenimiento.

Uno de los grandes beneficios es el abaratamiento del almacenamiento online y también la posibilidad de virtualizar gran parte de los recursos utilizados a nivel empresarial. Al ser escalable, permite adecuar el gasto tecnológico en función de nuestras necesidades, siendo un servicio ampliamente flexible.

¿Cuáles son los inconvenientes?

Debemos tener cuidado con qué servicio específico contratamos, pues el dilema de la privacidad y confidencialidad no debe quedarse atrás. Al final, los datos de nuestros clientes, por ejemplo, estarán almacenados en los servidores del proveedor cloud, y en caso de sufrir un incidente de seguridad, la información debe verse comprometida.

Debemos comprobar, siempre que sea posible, la ubicación real de los servidores del proveedor cloud, pues si está ubicado fuera de la UE, no tendremos protección regulatoria en torno a la ley europea de protección de datos (RGPD).

Otro inconveniente puede ser la pérdida de control y supervisión, por lo que es recomendable leer con detalle el contrato de suministro y comprobar si nuestras necesidades se ven cubiertas con suficiente seguridad.

Y, si este servicio de cloud computing es accesible a través de Internet, es una condición indispensable tener una buena conexión. Sin esto, el servicio no será accesible.

¿Qué modelos de contratación existen?

Como buen servicio tecnológico, se ofrecen diferentes modelos que satisfagan las necesidades del cliente dependiendo de los requerimientos que presenta. Existen tres modelos principales, pero en la práctica, cada vez son más los nuevos modelos AS A SERVICE que pueden ser extrapolables a prácticamente cualquier necesidad y cualquier sector. Los tres modelos básicos son:

  • SaaS (Software as a Service): Puede resultar ser el modelo más útil y sencillo de utilizar para usuarios finales, que pueden comprender servicios de ofimática, de correo o incluso videojuegos.
  • PaaS (Platform as a Service): Es utilizado esencialmente para el despliegue de aplicaciones, como servidores o herramientas específicas o actividades concretas de desarrollo.
  • IaaS (Infrastructure as a Service) Presenta un modelo más arquitectónico y los usuarios son principalmente personal técnico que, a través de este servicio, pueden construir servicios sobre plataformas contratadas.

¿Qué tipos de despliegue ofrece?

A la hora de contratar servicios en la nube, dependiendo del proveedor al que accedamos, encontramos diferentes modalidades de despliegue. Estas pueden ser:

  • Público: Un proveedor ofrece los mismos servicios a infinidad de clientes compartiendo la infraestructura y recursos. La ventaja es poder ofrecer servicios a bajo coste que resultan ser altamente atractivos. Ejemplo: Dropbox o Gmail. Aquí, la parte negativa es que no permite la personalización completa del servicio y es complicado comprender hasta que punto la información se encuentra verdaderamente protegida.
  • Privado: Un proveedor ofrece servicios exclusivos a un cliente concreto, que podrá tener control sobre los mismos. En este caso, se garantiza la separación de recursos, aunque puede implicar mayores costes. Como ventaja, permitirá incluso negociar ANS (Acuerdos de Nivel de Servicio)
  • Híbrido: Un proveedor combina ambos servicios. Esto permite contratar un modelo privado, por ejemplo, para almacenar datos altamente sensibles, y por otro lado contratar un modelo público, que permite acceder a procesos menos críticos.

¿Cuál es el modelado de contrato disponible?

En base a la prestación de servicios que se requiera, estos pueden ser:

  • Adhesivos, donde el cliente no tiene la posibilidad de fijar condiciones de contratación, adaptándose obligatoriamente a las pautas marcadas por el proveedor, siendo las mismas generalmente para todos los clientes.
  • Negociados, donde el cliente sí puede fijar condiciones de contratación, dependiendo del tipo de datos que pretende procesar. Esto puede implicar, por ejemplo, las medidas de seguridad a implementar o las condiciones de portabilidad de los mismos.
  • Mixto, donde el cliente puede fijar únicamente alguna condición, dependiendo de que tan flexible resulte ser el proveedor, estando otras determinadas de serie.

Así, nos presentamos ante un modelo de servicio que puede ser innovador y acorde respecto a las necesidades empresariales, siendo una gran opción para acceder a modelos escalables y bajo demanda, pero sin perder de vista los posibles inconvenientes a los que nos podemos enfrentar.

Elisa Lozano de la Rosa


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